top of page
  • LinkedIn
  • X
  • Instagram
  • Facebook
  • TikTok
fondo reel_edited.jpg

Del contacto al impacto: cómo construir relaciones duraderas con los medios

  • Foto del escritor: Joana Colín
    Joana Colín
  • 23 oct
  • 2 Min. de lectura

ree

Por Joana Colín


Construir relaciones con los medios es muy parecido a cuidar un jardín. No se trata solo de plantar una semilla y esperar resultados inmediatos; se trata de nutrir, observar y tener paciencia para que algo florezca. En comunicación, parte de ese jardín son las relaciones que cultivamos con periodistas, editores y medios: vínculos que, bien cuidados, pueden crecer y dar frutos que perduran en el tiempo.


Antes de acercarte a un medio, hay que detenerse a mirar el terreno. Cada periodista tiene su fuente, su estilo, su ritmo y su propia historia. Entender su enfoque, sus intereses y el tipo de contenido que publica es como conocer el tipo de tierra donde vas a sembrar: te da la pauta de cómo actuar, qué tono usar y cuándo es el mejor momento para hacerlo.


A veces, el error más común es querer cosechar antes de tiempo, enviar correos genéricos o insistir sin haber generado confianza y acercamiento. Como en la mayoría de las relaciones profesionales, éstas crecen y “florecen” cuando hay respeto y valor compartido. Escuchar, observar y aportar contenido que sume a su trabajo es la forma más sincera y ética de acercarse. Los periodistas no buscan comunicados vacíos, buscan historias con sentido, contexto y con un propósito claro.


Sin embargo, y como en todo jardín, el cuidado no termina cuando brotan las primeras flores. Hay que regar de manera constante, mantener la relación viva incluso cuando no hay lanzamientos ni noticias urgentes. Un mensaje de agradecimiento, una conversación genuina o simplemente compartir información relevante pueden marcar la diferencia. No se trata de aparecer solo cuando se necesita algo, sino de estar presentes con coherencia, autenticidad y, sobre todo, profesionalismo.


Con el tiempo, esas relaciones bien cultivadas se convertirán en aliados naturales y perdurables. Son esas las conexiones que permiten que una historia encuentre el espacio ideal, que una marca se posicione con credibilidad y que la comunicación deje de ser un esfuerzo aislado para convertirse en una estrategia conjunta de largo plazo.


No está de más recalcar que pasar del contacto al impacto no ocurre de la noche a la mañana, pues es un proceso que exige cuidado, atención y, sobre todo, genuino interés por las personas detrás de los medios. Al final, las relaciones más duraderas, como los jardines más bellos, no crecen por casualidad, sino por el tiempo y la dedicación que les ponemos cada día. 

 
 
 

Comentarios


bottom of page